Construir juntos el mañana
Columna del presidente
Edición 2, 2025
Construir juntos el mañana
Nota de la redacción: Este artículo es una versión resumida del discurso del presidente Driscoll pronunciado ante los delegados de la convención el 29 de septiembre. Para ver el discurso completo, visite bacweb.org.
Hermanos y hermanas, amigos e invitados, miren a su alrededor. Somos un sindicato que lleva generaciones en la línea de "Construir juntos el mañana".
Nuestros predecesores lucharon por unas condiciones de trabajo seguras, un salario justo, beneficios para mantener a sus familias y el derecho a expresarse en el trabajo. Fueron ellos quienes construyeron los cimientos sobre los que nos mantenemos hoy. Ahora nos toca a nosotros levantar las herramientas y continuar esa labor.
En esencia, la misión principal de nuestro sindicato es proporcionar elliderazgo, los recursos, el apoyo y la comunidad que permita a los miembros del BAC prosperar en todos los aspectos de sus vidas, no solo en el lugar de trabajo.
El poder de la solidaridad
Los retos a los que nos enfrentamos (ya sea una economía que cambia rápidamente o un clima político hostil) son inmensos. Sin embargo, no los afrontamos solos ya que cuando nos mantenemos unidos, somos una fuerza unificada.
Cada vez que negociamos un contrato, inicializamos a un contratista o defendemos los derechos de los trabajadores, estamos construyendo juntos un futuro más firme y más justo. La solidaridad es la fuente fundamental de nuestra fuerza, y es el principio simple pero poderoso de que juntos podemos conseguir lo que sería imposible por separado.
Como artesanos, sabemos de primera mano que ninguna persona construye sola una escuela, un hospital o un edificio de oficinas. Los proyectos exitosos exigen la coordinación y colaboración de muchas manos expertas, todas ellas dedicadas a la consecución de un ob jetivo común.
Lo mismo ocurre con nuestro sindicato. Nuestra capacidad para dar forma y construir un futuro mejor para los miembros del BAC requiere el apoyo activo y la participación de todos nuestros miembros.
Los sindicatos construyen comunidades
Los miembros del BAC no somos solo trabajadores, somos hijos e hijas, padres, vecinos y ciudadanos. Los beneficios que obtenemos en la mesa de negociación se extienden para fortalecer comunidades enteras, y contribuyen a construir escuelas, apoyar a las empresas locales y crear una sociedad más equitativa. Por eso es esencial que nuestro sindicato contribuya a configurar las políticas y la legislación que afectan a los trabajadores.
La misión del BAC de proteger y promover los derechos de los trabajadores está guiada por un compromiso con nuestros miembros, no por la lealtad a un partido. Sin embargo, aunque no podemos permitirnos ser partidistas, tampoco podemos permitirnos ser apolíticos.
Al evaluar nuestro apoyo a los candidatos, reconocemos que el respaldo de un dirigente público a los sindicatos debe medirse por sus acciones, no solo por sus palabras. Debemos escudriñar sus posturas y su historial sobre el derecho de sindicalización, el derecho a la negociación colectiva, el derecho a una atención médica asequible y el derecho a una jubilación digna tras toda una vida de trabajo.
Por otro lado, tenemos el deber especial de denunciar a los impostores que afirman apoyar a los trabajadores por un lado, mientras atacan a los sindicatos y a las instituciones que protegn a los trabajadores por otro. Tenemos que denunciar esa hipocresía sin tapujos y desenmascarar su esfuerzo por distraernos de las políticas y programas reales que mejorarían la vida de los trabajadores y sus familias.
A pesar del difícil entorno político en el que nos encontramos, el BAC siempre persistirá, sin excusarse, en la lucha por los derechos de los trabajadores y sus sindicatos frente a quienes intentan socavar los logros que tanto nos ha costado conseguir.
Rechazar la división, reforzar la unidad
La solidaridad de los trabajadores ha sido cuestionada desde que existen los sindicatos. En el siglo XIX, los terratenientes ladrones intentaron enfrentar a trabajadores contra trabajadores. En la actualidad, estamos asistiendo a una estrategia similar, que incluye poner a los trabajadores nativos en contra de los inmigrantes.
La verdadera solución no es enfrentar a unos trabajadores contra otros, sino centrar las medidas coercitivas en los empresarios fraudulentos que se benefician de sus abusos contra los trabajadores.
Somos un sindicato cuyo establecimiento, crecimiento y éxito continuado han dependido siempre de nuestra capacidad para atraer e integrar a sucesivas generaciones de trabajadores inmigrantes. El BAC está dispuesto a ayudar a aquellos trabajadores que busquen un empleo legal en nuestro sector y que quieran experimentar las ventajas de pertenecer a un sindicato.
Hacer notar nuestra opinión
Generaciones de dirigentes del BAC han reconocido que el poder de nuestra opinión se demuestra en la fuerza de nuestros convenios colectivos. Esto nos lleva directamente a la importancia del crecimiento de nuestro sindicato.
En primer lugar, lo que solemos considerar trabajo sindical tradicional: ampliar nuestra participación en el mercado al convertir el trabajo no sindicalizado de albañilería y azulejos en horas de trabajo del BAC.
En segundo lugar, las crecientes oportunidades de trabajo exigen que sindicalicemos a nuevos miembros.
Nuestros programas de aprendizaje son una parte crucial de esa estrategia. Siempre hemos formado a los aprendices y mejoradores para sustituir a los miembros que se jubilan, pero nuestros programas de formación son también un incentivo clave para los posibles contratistas que queremos sindicalizar. Necesitan acceder a una mano de obra cualificada y disponible que pueda ampliarse según sea necesario para satisfacer las demandas de sus proyectos, y nosotros tenemos los mejores programas del sector.
Ampliar la participación de mercado/nuevas tecnologías
Organizar y formar a los nuevos obreros no será suficiente si queremos recuperar las horas de trabajo que los miembros del BAC hacían antes de la pandemia. También tenemos que centrarnos en ampliar la participación que corresponde al BAC en la comisión de la construcción.
En última instancia, solo podemos construir juntos el sector cuando nuestros socios comparten y valoran un compromiso duradero con nuestros oficios. Así pues, mientras construimos juntos el mañana, comprometiéndonos con nuestros contratist as y organizando a la próxima generación de trabajadores, ¿cómo será ese mañana?
Pues bien, el futuro del trabajo no está predeterminado sino que es una elección. La tecnología por sí misma no garantiza el progreso. Tenemos la responsabilidad de participar activamente en el desarrollo de la tecnología y en su aplicación en nuestro sector, para garantizar que los intereses de los trabajadores ocupen un lugar central en la evolución del lugar de trabajo.
Apoyaremos las tecnologías que se introduzcan con nuestra aportación: las innovaciones que reduzcan el costo físico de nuestro trabajo, que hagan nuestros empleos más seguros y que aumenten la producción de forma responsable y equitativa.
Por el contrario, combatiremos la introducción de aquellas tecnologías o sistemas que solo busquen desplazar a los trabajadores, vigilar y controlar nuestras actividades, debilitar nuestro poder de negociación y recortar los salarios.
Mantenernos firmes, todos unidos
Somos el BAC, un sindicato de constructores de diversos orígenes de toda Norteamérica. Nuestro sindicato es una empresa duradera dedicada a empoderar a los miembros del BAC para que prosperen en todos los aspectos de sus vidas.
Los retos a los que nos enfrentamos son importantes, pero nunca insuperables. Cuando permanecemos juntos, con un mismo propósito: somos una fuerza con la que hay que contar.
Construyamos un futuro en el que todos los trabajadores tengan dignidad y respeto.
Construyamos un futuro en el que todas las familias puedan prosperar.
Lo conseguiremos de la única forma que conocemos: trabajando juntos, hombro con hombro, por una causa común.
Hermanos y hermanas, ¡construyamos JUNTOS el mañana!