BAC Journal > El poder de los trabajadores impulsa nuestra economía y nuestra comunidad

El poder de los trabajadores impulsa nuestra economía y nuestra comunidad

2026 Issue 2
President's message in Spanish

1Dar prioridad a los intereses de los trabajadores es la piedra angular de una economía resiliente y de comunidades prósperas. Cuando las políticas públicas y las prácticas empresariales se alinean en apoyo de los trabajadores y sus uniones, en lugar de oponerse a ellos, los beneficios obtenidos tienen un efecto dominó en todos los sectores de la sociedad. Los salarios y los beneficios justos ponen el dinero directamente en manos de las familias trabajadoras, que destinan la mayor parte de sus ingresos a bienes y servicios locales. A su vez, esto impulsa a las empresas minoristas y crea empleos locales sostenibles de manera mucho más eficaz y rentable que la economía de derrame. En la actualidad, las familias trabajadoras necesitan más ayuda que nunca para hacer frente al aumento de los costos en toda Norteamérica. 

Un salario justo, la dignidad y la libertad de expresión en el trabajo son principios fundamentales con los que la Unión Internacional de Albañiles y Artesanos Aliados (International Union of Bricklayers and Allied Craftworkers, BAC) interactúa con todos los líderes políticos y de la industria. Aunque preferimos la colaboración, lucharemos enérgicamente contra las fuerzas antisindicales, tal y como hicieron los líderes sindicales locales del BAC de todo el norte del Medio Oeste cuando se unieron para derrotar a un contratista abusivo y sin escrúpulos. Del mismo modo, apoyamos a cualquier dirigente político —independientemente de su partido— que defienda los salarios vigentes, la seguridad en el lugar de trabajo y los derechos de negociación colectiva que la actual administración ha arrebatado a más de un millón de trabajadores federales. 

Con la convicción fundamental de que los trabajadores merecen dignidad y derecho a opinar en el trabajo, el BAC demuestra su compromiso con la excelencia profesional y la solidaridad. Esta dedicación se pone de manifiesto a diario en las obras de toda Norteamérica, incluido el proyecto del Aeropuerto de Pittsburgh que aquí se presenta, en el que destacan las habilidades de los trabajadores especializados en terrazo, los instaladores de baldosas y los albañiles, quienes supieron gestionar con éxito la compleja logística de la obra y las dificultades de diseño que planteaba el proyecto.  

En la actualidad, cada vez que encendemos la televisión, leemos un periódico o revisamos nuestro teléfono, no podemos evitar oír o ver algo sobre los centros de datos, la inteligencia artificial (IA) y lo que esto significa para el lugar de trabajo del futuro. Sería un error subestimar el impacto potencial de la IA en el sector de la construcción, aunque es probable que primero afecte a las oficinas administrativas y a la comunidad de diseñadores. También está claro que la tecnología por sí sola no garantiza el progreso.  

Más bien, el futuro laboral lo construimos nosotros. Nos mantendremos activamente involucrados en el desarrollo y el uso de cualquier tecnología, para que los miembros del BAC continúen siendo el centro de nuestro sector tan cambiante. Independientemente de si se trata de proyectos de infraestructura clave, como el aeropuerto de Pittsburgh, o de escuelas, hospitales, edificios de seguridad pública y viviendas que todas las comunidades de Norteamérica necesitan desesperadamente, las habilidades de los miembros del BAC seguirán siendo muy demandadas.  

Si bien el BAC cuenta con una sólida infraestructura de capacitación, instructores calificados y la capacidad para satisfacer las demandas futuras, nuestros socios del sector —entre los que se incluyen contratistas, promotores y propietarios— deben comprometerse igualmente a invertir en la próxima generación de trabajadores especializados. Para atraer y retener a los mejores talentos es necesario ofrecer salarios competitivos. No solo es lo correcto, sino también lo más inteligente. Dar prioridad a la inversión en los trabajadores mejora directamente la seguridad y la productividad en las obras y, a su vez, nos permite reinvertir tiempo, energía y recursos en nuestros vecindarios. 

En última instancia, nuestra economía es tan fuerte como las personas que en ella trabajan, y dar prioridad a los trabajadores es la única forma de construir una sociedad justa y próspera.